martes, junio 26, 2007

a-saltos de página




intentas coserte tu sombra a los talones,
justo debajo de aquiles
y por encima de cualquier otro dios
que todavía se moleste en atarse
los cordones.

sabes que volar a costa de saltos de página
no le da a uno alas.
pero a veces las cosas se reducen
a lo mismo de lo contrario.

y, entonces,

la inquietud de un teclado de ramas azules,
con ninguna tan fuerte
como para colgarse a golpe de soga y cuello,
te hacen despertar

para seguir soñando.

de reto con el equilibrio de un cigarrillo
en tu mano izquierda,
y el peso del mundo
en los cinco dedos que te sobran.

después,

sólo te queda mirarte en el espejo

(de reojo)

y descubrir

que seguimos estando solos;



y muy mal acompañados.

jueves, junio 14, 2007

y de calle por la calle...



y ahora es cuando me apetece contarte
que llevo toda la mañana dando vueltas
dejando de rastro un surco con clave de sol
que, si lo miras bien,
parece que hasta se sonrían las aceras.

el caso es que,
por fin,
he conseguido dejar el coche en el taller
para que le cambien las ruedas.
y así, me he paseado un ratito
por las calles
a pie pero sin tu mano.

pensándolo bien, tampoco es tan extraño
que me haya pasado un rato
de cruce de caminos
y de miradas.
pero entiende
que esa rara manía de tenerle manía
a todo lo que no cabe en nosotros,
me hace parecer más vulnerable
a los pasos para peatones.
y, entre tantos trompicones,
se me olvidó escribirte un mensaje
diciendo que llevo lo que llevo de día
pensando en ti.

en fin, que digo, que tengo ganas
de llegue la noche para contarte
que, también,
estoy desarrollando la extraña teoría
de que las palomas se están comiendo
a las mariposas
y que,
por eso,
las flores están tristes.

más tristes

si cabe.

además, tengo un desfile de nervios
contoneándose por mi estómago
en forma de nudo marinero.
lo que viene a ser que te quiero
pero con un poco más de estilo.

que digo,
que todavía no me he encontrado las apariencias.

con un poco de suerte

mañana...